.

.
Me pregunto por qué esta paz,
esta serena tarde
que me ronda las caderas
y me dona la seguridad de ser,
por fin, sin estar.
Me pregunto por qué esta dicha
de andar gozosamente triste.
Por qué renazco sin haber acabado,
por qué este fin sin principio.
.
This entry was posted
on Jueves, Abril 23rd, 2009 at 19:18 and is filed under General.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.