Retorno
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Hoy volví a mí,
a ti.
A partir de tus ojos imprevistos
removí mi llanto.
Hoy tengo dos lágrimas de menos
y una sonrisa de más.
Y sólo la mitad de un corazón.
Por el azul acuático de tus iris,
por la lluvia trigal de tu pelo
me llego
y recuerdo mi punto de origen,
el lugar de donde salí para encontrarte,
para perderte,
para olvidarte,
para regresar después de mil siglos,
de tanta vida dispendiada,
a tu voz y tus manos.
Nunca te moviste de tu lugar,
pero te perdí de vista
–qué absurdo todo-.
Hoy estoy, estás, aquí,
otra vez.
Aquí.
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