Un niño enfermo
Imagen tomada de Acceso Hispano
Yo estoy seguro de que Dios no existe. Pero si Dios existe
no tiene perdón de Dios.
José Sacristán
.
Un niño enfermo
es un agujero intruso
en la paz beata de las liturgias,
es una mancha de tinta negra
en el pliego podrido de la noche,
es una esperanza al revés,
un esputo gris sobre los laboratorios
y los teoremas.
Un niño enfermo
es lo que sobra en los márgenes
impolutos de los códices,
es un tropiezo en la piedra
teologal y virtuosa,
es un paraíso sin el acierto
puntual del “Hágase”.
Un niño enfermo
es la pieza oculta
para que el mecano no funcione
es una pregunta varada,
un signo de interrogación con raíces,
un lunar feo que el cosmos disimula
bajo un manto de revelaciones.
Un niño enfermo
no hay código ni álgebra
ni fruto prohibido que lo explique.
Un niño enfermo
es el santo y seña
de la pereza homicida de los dioses.
